Se han identificado 30 elementos de valor desde el punto de vista del cliente y los ha clasificados en cuatro categorías:
– Funcional: Hay clientes que pueden valorar recibir productos funcionales, es decir, aquellos que aporten valor en términos de usabilidad, accesibilidad y comodidad de acceso a los mismos. Valores como el ahorro de tiempo, la simplificación, la calidad, la reducción de riesgos y costes, la apariencia sensorial, la variedad y la información.
– Emocional: Otros clientes pueden encontrar más valor en aquellos productos con los que obtienen beneficios psicológicos, como pueden ser: la tranquilidad, seguridad, autoestima, aceptación, etc…
– Productos que cambian la vida del consumidor: Otro grupo de personas se inclinará más por aquellos productos que les ayuden a formar parte de un grupo o a identificarse con personas a las que admiran. En este sentido, la infografía apunta a elementos como la aportación de esperanza, la sensación de autorrealización, la motivación, la herencia familiar o el sentido de pertenencia.
– Impacto social: Finalmente, están los productos y servicios vinculados a un programa de responsabilidad social que producen un impacto social positivo en la vida de las personas. En este apartado se menciona la auto-trascendencia, es decir, ayudar a las personas o a la sociedad, en general.
By: Inforetail
Sobre el autor
María Benítez
Comercial Especialista en Packaging en Arplast
María Benítez forma parte del equipo comercial de Arplast, fabricante de envases termoconformados y soluciones de eco-packaging 100 % sostenibles. Su trabajo se centra en asesorar a empresas que buscan packaging a medida elaborado con materiales reciclados y reciclables, guiándolas hacia soluciones que combinan diseño, funcionalidad y sostenibilidad.
Con conocimiento del producto y del proceso de fabricación, María acompaña a cada cliente en la elección del envase adecuado para potenciar su presentación, su protección y su impacto en el punto de venta. Su enfoque consultivo, cercano y orientado a resultados la convierte en una aliada clave para marcas que quieren que su packaging comunique mejor y aporte más valor a cada producto.






